IMPERIO ISLÁMICO
ORIGEN:
A partir del siglo VII aparecieron nuevos términos que tiene relación con una religión que actualmente es practicada por millones de personas.
El Islam es una religión monoteísta que surgió en Arabia durante el siglo VII. La península Arábiga está ubicada en el sudoeste del continente Asiático. A la vera de esta ruta que subía por el mar rojo hasta el mediterráneo, se desarrollaron algunas ciudades, como, La Meca y Medina, dedicadas principalmente al comercio.
Al comienzo del siglo VII, Mahoma, que pertenecía a una de las principales familias de comerciantes de La Meca, comenzó a recibir revelaciones, por medio de Arcángel Daniel, sobre la existencia de un único Dios: Alá. Mahoma huyo de La Meca para refugiarse en Medina, a causa de la gente que reacciono en su contra. La fecha de su exilio marca el punto de partida de la cronología musulmana.
En Medina, Mahoma organizo la primera comunidad de seguidores que se multiplicaron, la nueva religión denominada Islam comenzó a difundirse por toda Arabia hasta convertirse en el elemento unificador de las tribus árabes dispersas. La nueva religión tenía muchos puntos en común con la religión judía y cristiana, el Corán es el libro salgado de los musulmanes, que contiene las revelaciones recibidas por Mahoma, es un código de leyes y rige toda la vida de los musulmanes.
Ciudad musulmana.

UBICACIÓN:
La idea de guerra santa fue el móvil para la expansión del Islam. Gracias a los camellos que podían recorrer grandes distancias sin fatigarse, los musulmanes en pocos años se apoderaron de Palestina, Siria, La Mesopotamia, del Imperio Sasánida, Egipto, todo el norte de África y el año 711 conquistaron la Península Ibérica casi en su totalidad. En el año 732 fueron detenidos en la batalla de Poitiers en el centro de la actual Francia.
La expansión musulmana se vio facilitada por su tolerancia con cristianos y judíos a quienes llamaban “gente de libro” porque poseían la biblia. Luego del afianzamiento del Islam, la dinastía de los abasíes que estableció su capital en Bagdad en el año 750 comenzó a exigir la unificación religiosa y de lengua de todo el territorio musulmán. Pronto comenzó la desintegración política del Imperio y se fueron constituyendo diversos estados musulmanes independientes en Egipto, el norte de África, y la Península Ibérica, entre otros. A pesar de su disgregación política, el mundo musulmán se mantuvo fuertemente unido religiosa y culturalmente.
Expansión musulmana.

ECONOMÍA Y ORGANIZACIÓN SOCIAL:
La cuidad musulmana: el mundo musulmán se caracterizo por una elevada civilización urbana que contribuyo al desarrollo cultural de Occidente.
La agricultura fue la base de la economía musulmana, era practicada en todas las regiones que lo permitían. Las ciudades musulmanas fueron centros muy activos, llegaron a tener más de medio millón de habitantes y fueron, con Constantinopla, las ciudades más populosas de la Edad Media. El papel desempeñado por la ciudad musulmana en el campo de la cultura fue importantísimo. El Islám recogió el legado cultural de la Antigüedad y procedió a su elaboración y progreso. Cuando en el siglo VIII, la flota musulmana hizo su aparición en el Mediterráneo se convirtió en una amenaza y una competencia para el Imperio Bizantino. Los musulmanes atacaron Constantinopla en repetidas ocasiones y se adueñaron de gran parte de las antiguas vidas comerciales y bizantinas.
El Islam también influyo en la reactivación de la economía Europea occidental. Al entrar en contacto con Europa occidental, el Islam comenzó a comprar allí productos inexistentes en el mundo musulmán.
En el mundo musulmán, caracterizado por su civilización urbana, se mantuvo unificado en el terreno religioso y cultural, a pesar de su fragmentación política. En Sicilia y Al-Ándalus, el Islam influyo de manera decisiva en la cultura occidental. Cuando los normandos durante el siglo XI conquistaron el sur de Idalia y Sicilia, no se interrumpieron los lazos culturales con el mundo musulmán. Sicilia se convirtió en crisol donde se fundieron elementos romanos, griegos e islámicos. Cuando llego el momento del despertar cultural de Europa, durante los siglos XII y XIII, importantes aportes culturales enriquecieron a la intelectualidad europea.
La principal contribución a la cultura de Occidente proviene de Al-Ándalus (España). El califa Abd al-Rahman II dio un extraordinario impulso a la economía del califato y convirtió a Córdoba en una ciudad comparable a Constantinopla y Bagdad. La aristocracia musulmana se enorgullecía de poseer grandes bibliotecas. Toledo, la antigua capital de los visigodos, era una ciudad cosmopolita y poliglota donde convivían españoles, moros y judíos. Esta ciudad fue recuperada por los cristianos en el año 085.
Esta gran riqueza cultural influyo profundamente en el desarrollo intelectual de Occidente y debe considerarse la principal contribución del Islam a la civilización
Moneda islámica.

La Kaaba en ciudad de La Meca.

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CULTURA:
El arte islámico, expresión de la cultura de los pueblos convertidos a la religión predicada por Mahoma, se formo a partir de la herencia cultural procedente de Bizancio, Persia y la India. Los musulmanes reinterpretaron esta base y aportaron elementos de su propia cultura, creando obras que se caracterizan por su grandiosidad y belleza.
Otro de los edificios característicos de la civilización islámica es el palacio. Este es un conjunto formado por diferentes construcciones destinadas a audiencias, dormitorios lugares de recreo. Todos los palacios tenían salas para tomar baños, costumbre que caracterizo a los musulmanes y, durante la Edad Media, los distinguió de la sociedad cristiana.
Artesanía: se desarrollará en las ciudades, destacando la orfebrería, alfarería, y los trabajos en
cuero y papel.

La mezquita islámica.

CACERÍA FOTOGRÁFICA:
Realizada en la ciudad de General Roca, con el propósito de asimilar aspectos de la construcción entre la ciudad mencionada y el Imperio Islámico.
Tejas árabes en local ubicado en la esquina de las calles Av. Roca y 9 de julio.

Motivos geométricos que decoran el exterior de la capilla María Auxiliadora.
